LA PEQUEÑA Y MEDIA EMPRESA DE CAPITAL EXTRANJERO EN BRASIL

30/03/2017 - By admin

En estos momentos que Brasil puede volver a convertirse en un mercado interesante, mediante este pequeño artículo quiero reflexionar que para cualquier pequeña o media multinacional que desea o necesita introducirse en el mercado brasileño, tiene por delante un importante desafío que viene encabezado por el valor de la comprensión sobre el terreno donde se trazará un nuevo camino empresarial.

Antes de cualquier paso las personas que encabecen este proyecto deben conectar con dicho mercado de una forma especial, buscando comprender la forma de ser de los players y saber adaptarse en forma y fondo.

Con frecuencia nos hemos deparado con situaciones de desencuentro, cuando normalmente hay interés por ambas partes, pero la falta de comprensión de los interesados genera el desinterés por un parte y el stress por el otro lado. Sin duda esto desencadena una seria de factores negativos para el fomento de negocios entre las partes.

La pregunta esencial, es porque el empresario extranjero debe adaptarse al mercado brasileño y no lo contrario. En principio es una cuestión de proporciones, pues se trata de un mercado enorme, que además tiene sus particularidades regionales.

Dicho eso, entender el funcionamiento de los mecanismos, instituciones y empresas particulares del mercado brasileño es algo necesario, pero para empezar es importante atender a las particularidades del cómo funciona el brasileño en tanto cuanto a individuo, pues de él parten las iniciativas, las decisiones, etc…

Para situarnos de manera llana y comprensible a cualquier que lea este pequeño artículo, propongo un ejercicio básico puesto en una situación muy simple. Se trata de entender las reacciones más básicas de los individuos, tanto de un lado, como del otro.

En el caso de que estén reunidas diferentes personas de dos empresas en una mesa, donde se está tratando temas en común y de altísima importancia, en el local de la empresa brasileña, se produce un incidente muy patoso, pero muy común. Se derrama una taza de café sobre la mesa de reuniones por accidente.

De esta situación tan simple se genera un impacto no esperado, que es la interrupción de la reunión. ¿Y por qué?

Él porque es muy sencillo, pues en cuanto el empresario extranjero es capaz de levantarse, coger un paño y el mismo limpiar el café, por la cuenta que le trae, y el esfuerzo hecho para llegar hasta aquel momento, el empresario brasileño, tomado por su carácter clasista, manda llamar a la secretaria para que active al servicio de limpieza, que al menos tardará 5 o 10 minutos en venir.

Este momento lo podemos llamar de síncope o perdida de sincronismo, donde la cultura social predomina sobre los intereses comunes, y puede que genere un desentendimiento o desencuentro.

Pero pongámonos en una situación más exagerada e imaginemos que eso ocurre entre el empresario que invierte en el mercado brasileño y su subordinado, el gerente de la unidad local. Mientras que el primero ha recorrido 10.000 kilómetros para reunirse con el segundo y no quiere perder ni un minuto, el segundo se entretiene a quedar bien y llama a la chica de la limpieza. Mientras tanto la reunión se para y pierde el ritmo.

A todo eso se genera un conflicto y una disparidad en los valores. ¿Pero cómo superar esa situación de forma a que se minimice el impacto cultural?

Una respuesta que espero traeros en próximas ocasiones.